El seguro para una solución eficaz
El estudio acústico GER (Informe sobre el impacto acústico) es un instrumento que permite determinar en qué medida la instalación de una barrera acústica Greenwall supone una solución al problema de la contaminación acústica. Una consultoría acústica independiente calcula cuál será la reducción de ruido prevista en su situación concreta.
Investigación
En colaboración con un asesor de Greenwall y el cliente, se determinan la ubicación, la altura y la longitud deseadas de la barrera acústica Greenwall®. Asimismo, se envían a la consultoría acústica fotografías (satélite y del entorno), así como los posibles planos, diseños o mapas de la zona.
A partir de estos datos y de los relativos a la fuente de ruido —que el asesor acústico suele tener ya a su disposición—, se calcula, con ayuda del programa informático Geonoise, cuál será el efecto de la barrera acústica Greenwall® prevista.
Resultado
El resultado se recoge en una nota, expresado en el número de dB de reducción con respecto a la situación actual (cero). Greenwall suele recibir una nota en un plazo de 10 días laborables, que posteriormente puede comentar con el cliente.
El estudio también podría revelar que la instalación de una pantalla no tiene el efecto deseado, o que, para que resulte eficaz, la pantalla debería colocarse en otro lugar o tener otras dimensiones.
Por otra parte, este informe no tiene validez jurídica a efectos de la Ley de Contaminación Acústica. Para ello, es necesario realizar un estudio acústico completo (wgh).
Inversión
Un estudio acústico es, en todos los casos, una inversión: responde a la pregunta de cuánto ruido va a reducir la barrera acústica y le protege de realizar un gasto que no resulte rentable.